Con una fuerte pitada y a ritmo de batucada , más de 7.000 manifestantes exigieron ayer por la tarde en Elche un cambio en la política educativa de la Generalitat Valenciana y una enseñanza digna y de calidad. La plataforma en defensa de la educación pública fue la organizadora de la movilización, de carácter provincial, que fue secundada tanto por las comunidades educativas de los centros del Baix Vinalopó como por colectivos del sector procedentes de otras comarcas, entre ellas l'Alacantí, Baix Segura, Marina Alta, Marina Baixa y l'Alcoià.
El recorrido comenzó a las 19 horas en la Plaça de Baix, encabezado por el alcalde, Alejandro Soler, la edil de Educación, Blanca González, la presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos, Maire Guilabert, representantes sindicales y dos profesores sancionados el curso pasado por sus discrepancias con sus superiores; el director del IES Las Norias de Monforte, José Luis Santiago, que colgó una fotografía del Conseller Font de Mora boca abajo y el profesor del instituto ilicitano Joanot Martorell, José Ramón Navarro. Detrás de ellos, multitud de pancartas con distintos lemas. 'Amb aquesta educació, Font de Mora dimissió', 'con la educación no se juega', 'menos promesas, más realidades' o 'libertad de expresión' fueron algunos de los mensajes que se exhibieron en los carteles.
Casi todos los colegios e institutos ilicitanos salieron a la calle para reivindicar nuevas infraestructuras, comedores escolares, sistemas de calefacción, la eliminación de barracones, la ampliación y reforma de algunos centros y que la sustitución del profesorado se realice de forma más rápida, entre otras cuestiones.
Entre los grupos de manifestantes más numerosos y que hicieron más ruido figuraban los padres del colegio número 36, vestidos con camisetas azules, que reclamaron la construcción de su centro, los del Clara Campoamor, que han pasado el invierno sin calefacción, los colegios que llevan años pendientes de la creación del instituto número 11, en El Pla y los que también están a la espera de disponer de servicio de comedor, entre ellos el Blasco Ibáñez, cuyos alumnos portaron cuchillos, tenedores y cucharas de cartón en señal de protesta.
La manifestación pasó por delante de la Subdelegación de Gobierno, en el edificio de La Calahorra, y finalizó cerca de las ocho en la Plaza del Congreso Eucarístico, presidida por una gran pancarta en la que se reiteraba la petición de dimisión del Conseller. Allí se leyó un manifiesto exigiendo mejoras educativas.







