Los ministros de Finanzas de la Eurozona debatirán el lunes próximo en Bruselas los detalles de un posible plan de ayuda financiera a Grecia. La reunión estará centrada, igualmente, en la idea de crear un Fondo Monetario Europeo, a imagen y semejanza del Fondo Monetario Internacional (FMI), para dar respuesta a esta clase de emergencias.
El objetivo del encuentro será concretar «las posibilidades de que dispondrán los europeos para hacer frente a los problemas» que planteará la deuda griega si prosigue su deterioro, según adelantaron fuentes comunitarias.
En la 'cumbre' celebrada el pasado mes de febrero, los dirigentes de la Unión Europea prometieron que apoyarían a Grecia en caso de «necesidad» y mediante medidas financieras «determinadas y coordinadas», pero no llegaron a concretarlas. Desde entonces, los 16 países que conforman la Eurozona, de la que Grecia también forma parte, «no han dejado» de reflexionar sobre un plan de ayuda.
Concretamente, los europeos barajan dos opciones para ayudar al país heleno a salir de la crisis que ha desencadenado la explosión de su déficit y deuda públicos y que ha amenazado la estabilidad del conjunto de la zona euro. Se piensa en la apertura de una línea de préstamos a Atenas, que sería financiada bien por los países miembros de la UE o bien por la Comisión Europea, con garantías de los Estados. El monto de ese crédito se situaría entre 20.000 y 25.000 millones de euros, según confirmaron fuentes del Ejecutivo europeo.
El diario británico 'The Guardian' publicó ayer que los países de la zona euro habían alcanzado ya un acuerdo en torno al plan de rescate. Ese supuesto pacto fue desmentido después por un portavoz del Ministerio de Finanzas alemán.
De todas formas, aunque estas medidas de apoyo fueran aprobadas el próximo lunes, «todo el mundo espera que jamás sea necesario ponerlas en marcha», precisaron esas mismas fuentes.
Los responsables de Finanzas de la Eurozona, reunidos el lunes abordarán asimismo la idea de crear un Fondo Monetario Europeo para ayudar a los países del viejo continente que atraviesan graves problemas financieros. Ese encuentro se ampliará al día siguiente a los 27 miembros del bloque.
La canciller alemana, Angela Merkel, se ha mostrado abierta a esa posibilidad, insistiendo no obstante en la necesidad de que el fondo incluya sanciones para los países que acumulen déficits demasiado elevados. Francia, por su parte, juzga interesante el proyecto, pero estima que no se trata por el momento de una prioridad.





