La vía judicial parece no acabarse nunca en el conflicto abierto tras el informe del Ministerio de Cultura que declaró la expoliación que sufriría el Cabanyal con la prolongación de la avenida. El Ayuntamiento anunció ayer sendos recursos en la Audiencia Nacional y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid contra la orden ministerial, que desembocó en un decreto ley del Consell que avala los derribos y un posterior recurso del Gobierno en el Tribunal Constitucional contra esta última decisión.
El concejal Miquel Domínguez comentó que se ha pedido en la Audiencia Nacional la suspensión de la orden ministerial, mientras que en el otro tribunal se plantea un incidente de ejecución por una «incorrecta ejecución» de la sentencia que motivó la orden.
El gobierno municipal plantea que el informe del Ministerio de Cultura debía sólo razonar la aprobación de un dictamen anterior, no realizado al entender que la competencia era de la Generalitat.
Estos dos recursos, añadieron fuentes municipales, son independientes del anunciado por el vicepresidente del Consell Juan Cotino el pasado viernes, también contra la orden ministerial. De manera paralela, el Tribunal Constitucional debe todavía decidir si admite a trámite el del Gobierno, que pide la suspensión cautelar de las obras.
Según Domínguez, el PSOE «ha puesto todo su empeño en parar el desarrollo de la Comunitat al precio que sea», y su «estrategia es «lamentable por antivalencianista», añadió en un comunicado, ya que «se basa en intentar dar una mala imagen de Valencia en España y en Europa con denuncias falsas».
Asimismo, considera que es «un insulto» que, con la actual coyuntura económica, el PSOE «anuncie una campaña de propaganda». A su juicio, Alarte «ha decidido que su partido siga enclavado en el pasado, que apoye a grupos minoritarios que no respetan la voluntad de la mayoría. Estas plataformas están muy próximas a entidades y colectivos que no respetan las señas de identidad de los valencianos, como pudimos ver en la manifestación».







