Un viaje de negocios, una escapada de placer o la llegada a un país donde encontrar nuevas oportunidades de vida. Estas son las razones que, según los expertos, han acercado a la Comunitat enfermedades que ya estaban olvidadas, patologías que se conocen como emergentes.
Algunas de estas dolencias, como el paludismo, ya llevan varios años aumentando su presencia en la sociedad valenciana. El último estudio hecho público por la Conselleria de Sanidad, correspondiente a 2008, señala que ese año se diagnosticaron 70 casos en la Comunitat, 12 afectados más que en 2007.
Todo apunta a que la situación se va a mantener «más o menos igual», según señala el doctor Enrique Ortega, responsable de la unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital General de Valencia.
El resultado de 2008 descubre una evolución creciente iniciada en la década de los 90. Sin embargo, sólo unos años antes, en 1983, no había caso alguno de esta enfermedad entre los valencianos.
La mayor parte de los contagiados en 2008 se localizaron en la provincia de Valencia, con 48 pacientes; 36 de ellos en la ciudad de Valencia. El segundo puesto lo ocupó la provincia de Alicante, donde se diagnosticaron 18 casos. En Castellón se confirmaron 4 contagiados.
Varones de 25 a 34 años
Del mencionado estudio se desprende que el paludismo presente en la Comunitat se concentra, sobre todo, entre los varones. De hecho, más de la mitad de los diagnosticados, 48, fueron hombres. La franja de edad que comprende desde los 25 a los 34 años, fue la preferida por la patología.
El doctor Ortega insistió en que todos los afectados localizados en la Comunitat «son importados». Nunca se han detectado contagios a partir de una transfusión de sangre o por transmisión de la madre al hijo durante el embarazo. En todos los diagnósticos registrados en la Comunitat ha mediado un viaje a zonas donde la patología es endémica.
Este hecho lleva al especialista a insistir en la importancia de la aplicación de las medidas preventivas cuando se va a viajar, ya sea por negocios, por placer o para visitar a familiares residentes en el país de origen.
Ortega señala que se suelen registrar contagios entre personas extranjeras que ya «llevan tiempo viviendo en España y realizan un viaje a su país de origen para visitar a su familia. Creen que están inmunizados, pero puede suceder que se haya perdido el recuerdo inmunológico».
No obstante, el experto señala que el paludismo «se cura», si bien destaca que se debe prestar gran atención a la enfermedad para evitar complicaciones que puedan revestir gravedad.
Del estudio publicado por la Conselleria de Sanidad se desprende que 61 de los afectados en el año 2008 eran ciudadanos de origen extranjero procedentes de Guinea Ecuatorial, Guinea, Nigeria, Camerún, Ghana, Costa de Marfil, Senegal y Malí, entre otros. También entre los contagiados de ese año hubo españoles, fueron 9.